COEXISTENCIA CON CABALLOS

OTRO PUNTO DE VISTA EN LA EDUCACIÓN EQUINA






EL MUNDO DEL CABALLO EN LA ACTUALIDAD


Los caballos llevan muchos años integrados en la sociedad, bien como herramientas de trabajo, formando parte de un ocio de recreo y disfrute o bien como animales de compañía. En el mundo ecuestre han ido apareciendo corrientes de trabajo con estos animales orientadas a la búsqueda de su bienestar y del respeto como ser vivo que siente y padece. Poco a poco los métodos que buscan este equilibrio entre bienestar y convivencia se van abriendo paso.

En este camino por conseguir difundir los métodos que más se acercan a lo que realmente merecen los caballos, queremos aportar un nuevo punto de vista que ha llegado a nosotros al encontrarlo en el ámbito profesional del mundo canino y gracias a Tartaruga, un equipo formado maravillosos profesionales (Nicolás Planterose, Jordi Herrera Luque y Albert Vilardell Bartino) que cuentan su punto de vista en la educación canina.


¿CÓMO EMPEZÓ TODO?


Mi nombre es Alicia Carmona Herrera y formo parte de Carmonaeduca, una empresa que se dedica a la educación canina y equina en Granada. El proyecto nació cuando empecé a participar en este concepto de la educación al formarme en Cádiz en la filosofía de Tartaruga a mediados de Marzo de 2019. Inicialmente comencé este curso de formación a la educación canina junto a mi pareja para ampliar los conocimientos en el campo canino para poder ayudarle a partir de otro punto de vista diferente, en los casos que nos llegaban de perros con problemas, además de captar nuevas ideas para aplicarlas a mi trabajo con los caballos.

Albert Vilardell Bartino, Nicolás Planterose, Jordi Herrera Luque (el equipo Tartaruga)

Cuando empezamos el curso me enamore de la filosofía y el concepto de educación del equipo de Tartaruga, y me di cuenta que por fin había encontrado aquello que llevaba tiempo buscando y que pensaba que no era viable en la convivencia con un animal, una manera más libre de ayudar y educar. Poco a poco fui disfrutando con los nuevos aprendizajes y formas de afrontar los conflictos entre especies diferentes, que adquiría cada fin de semana y que iba asimilando y poniendo en práctica en mis propios animales. Pero fue en una conversación con Albert (también responsable de varios caballos), cuando en el fin de semana que tocaba la realización de su seminario, me dio la idea de empezar a desarrollar puntos de vista en los equinos, que hasta ahora no se habían tenido tanto en cuenta y que ellos estaban difundiendo en el mundo de los perros conceptos como las etapas de desarrollo y cómo afectan al futuro caballo adulto, su filosofía de acompañar en vez de guiar el aprendizaje y la aplicación de los grupos dinámicos como herramienta de evolución en el desarrollo del caballo.

Practicando con Tartaruga


Estuve un tiempo deliberando la propuesta y sopesando los beneficios que podría aportar al mundo del caballo un avance en la comprensión de cómo funcionan y se desarrollan como individuos, para entender un poco más en qué punto está cada caballo y ser conscientes de qué podemos trabajar en ese momento y qué no, para conseguir un futuro animal que comprenda la sociedad en la que le toca vivir. Y después de tomar la decisión de realizar este proyecto por la ayuda que podría aportar a los caballos, el detonante de ponerme manos a la obra se dio un día en el que Sandra De Isidro, profesional del mundo del caballo que lleva 30 años en contacto con estos animales y 11 dedicándose profesionalmente a ellos, trabajando el desbrave y la recuperación traumas, a quien conozco desde hace un año.

Sandra de Isidro

Trabajaba con una yegua y me acerqué a verla en acción. En ese momento me di cuenta que podía ser una buena compañera para iniciar este proyecto, puesto que vi algunas cosas en su manera de trabajar que me recordaron a métodos que estaba ya poniendo en práctica con los perros y afinando en los caballos gracias a la formación con esta filosofía. Fue así como decidí emprender este proyecto para ayudar a muchos caballos que viven incomprendidos durante su vida.


QUÉ QUEREMOS DESARROLLAR EN ESTE PROYECTO:

Algunos puntos a desarrollar son:


Etapas de desarrollo en caballos:

Hasta ahora no se ha tenido tanto en cuenta en la ecuación de la educación equina el paso del animal por sus etapas de desarrollo como herramienta de comprensión e indicador de qué aprendizaje puedo favorecer en mi caballo en cada momento de su vida. La consciencia de las etapas no solo ayudaría al desarrollo fisiológico del animal de manera correcta evitando así futuras lesiones por trabajos que los sobre esfuerzan a edades tempranas, si no también evitar la incorporación de exigencias u objetivos propuestos a animales que todavía no han adquirido las "herramientas sociales" de entender lo que les queremos pedir que comprendan en según qué etapa se encuentren. Gracias a la comprensión de este concepto podríamos conseguir facilitar la experiencia en etapas en las que sean capaces de sacar un aprendizaje irreversible y propio.

Potro experimentando con su madre


Cesión del control:

Los humanos a veces pensamos que nuestros animales tienen capacidades muy reducidas y nos sorprendemos cuando escuchamos noticias o vemos documentales de caballos que viven en libertad, sobreviven a situaciones extremas y tienen unas capacidad de supervivencia, adaptación al medio, conciencia y control de las decisiones de su vida increíbles. Como la capacidad que tienen los caballos salvajes de sincronizarse de manera perfecta, cosa que trabajan mucho desde que nacen para poder evitar colisiones o caos cuando toque huir de un depredador. Es entonces cuando pensamos ¿y porque mi caballo no es así de inteligente? ¿por qué mi caballo me pisa cuando se asusta de algo externo? ¿Será que mi caballo no tiene esa capacidad de supervivencia? ¿O más bien será que la domesticación y sobretodo nuestra intervención en su desarrollo la que ha cortado ese aprendizaje intrínseco del caballo que permite la supervivencia de la especie?...Por eso queremos proponer una interacción en la que nuestros animales puedan ser los verdaderos protagonistas de sus vidas, para no cortar esa capacidad de auto-aprendizaje. Esta capacidad, muchas veces no la dejamos desarrollar por el miedo que tenemos debido a la falta de confianza y a nuestros propios miedos de lo que pueda pasar si no sale bien. Por eso pensamos que esta cesión del control debe de ir ligada a una aceptación de la manera de resolver que tenga nuestro animal, por dos sencillas razones: una que cuando dejamos decidir es dejar decidir con la consecuencia de que no elija el camino que nos gustaría, y si favorecemos esa esa decisión, debemos ser conscientes de estar de manera objetiva o lo menos determinante posible, para permitir esa autodecisión; y por otro lado no podemos olvidar que todo aprendizaje implica un margen errático en el cual debemos equivocarnos, para aprender qué no debemos hacer y seguir buscando de esa manera qué podemos seguir intentando, y es así cuando después de un camino en el que nos hemos equivocado pero hemos seguido probando, encontramos el aprendizaje, al que desde mi punto de vista debemos agradecer a los errores de los que hemos ido aprendiendo más que al último camino que nos llevó a conseguirlo.


Cambio de paradigma de guiar a acompañar/capacidad de auto-aprendizaje:


Queremos acompañar en vez de realizar un aprendizaje excesivamente guiado, por el simple hecho de que cualquier ser vivo asimila mejor un aprendizaje cuando ha sido obtenido a través de la adquisición propia mediante una experiencia vivida en primera persona. Cuando el aprendizaje se realiza a través de experiencias propias se encuentra mayor probabilidad de ser un aprendizaje irreversible aunque plástico. Solo se aprende de la vida viviendo, como dice aquella frase de "más sabe el diablo por viejo que por diablo", si a ese "diablo” no le hubiera pasado nada en su vida y no se hubiera equivocado por sus propias decisiones quizás el refrán podría ser diferente.

reconocimiento entre miembros del grupo

Esta filosofía de trabajo también incorpora el concepto de los tiempos de reposo o asimilación después de la exposición al aprendizaje (estimulo, vivencia) por dos motivos: uno que ellos no tienen el concepto temporal como medida que nosotros entendemos; y dos, que de manera natural el aprendizaje necesita tiempos de reposo que favorezcan la asimilación del aprendizaje. No se suele tener en cuenta a la hora del aprendizaje de un animal la diferente concepción del paso del tiempo y es que ellos no tienen esa presión que nosotros tanto sufrimos y por el cual pasamos por la vida medio de puntillas. El tiempo es un concepto humano, que como creación propia solo nos preocupa realmente a nosotros sin entender el desapego que tiene el resto de seres vivos. Es un elemento que lejos de ayudar en la ecuación del aprendizaje incordia, puesto que cada ser vivo tiene su tiempo, un tiempo único e intransferible. Ese tiempo que necesita para su proceso de evolución y comprensión de nuestra loca sociedad, no lo solemos tener en cuenta, porque “necesitamos ahora, que… ”, “no podemos seguir permitiendo que mi amiga….” o “no podemos esperar a que…”. Y no comprendemos que nuestro pacto con el reloj no lo sufren ellos, ellos asumen que tienen toda su vida para aprender a entender el mundo que en este caso es la sociedad que nosotros mismos hemos creado con sus reglas y sus obligaciones sin preguntar a los seres vivos con los que coexistimos, pero nosotros seguimos necesitando soluciones ahora mismo, porque no podemos esperar, el tiempo vuela…y no nos damos cuenta que perdemos toda una vida controlando falsos aprendizajes, porque realmente no han sido comprendidos en vez de dedicar el tiempo que realmente necesita y después disfrutar de la despreocupación. Es como si quisiéramos enseñar a un niño a sumar en dos días, en vez de trabajar durante todo un trimestre que el niño comprenda de verdad como afrontar una suma. Si enseñamos en dos días sólo dedicamos dos días pero pasamos toda una vida a corrigiendo o dando la solución a un niño que continuamente te pregunta cuanto son dos más dos y otro día cinco más siete… y así hasta que aprenda de verdad a hacerlo por sí mismo.

Por otro lado la existencia de los tiempos de reposo o asimilación es muy importante porque permite aportar la relevancia que tiene una experiencia en concreto de la cual el individuo obtiene el aprendizaje útil de la situación y con útil me refiero a que favorezca a la supervivencia del individuo es decir, que consiga facilitarle la vida y evitarle la conflictividad. Los animales por supervivencia pura tienden al no conflicto, a la cooperación. Aportando esos tiempos de reposo después de un estímulo (situación conflictiva, nueva, en proceso de conocimiento o resolución, etc.) permitimos el análisis del individuo sobre la situación favoreciendo la aparición de un aprendizaje o un nuevo planteamiento de esa misma vivencia para obtener un resultado diferente siempre orientado a la supervivencia o no conflicto. Pero cuando no permitimos esos tiempos para sacar conclusiones, los animales siguen probando porque no han tenido la oportunidad de hacer un buen análisis de la situación. En la vida salvaje, los animales no suelen tener segundas oportunidades porque pueden no sobrevivir si cometes un error muy grande, por eso suelen optar por un aprendizaje lento pero seguro, no tienen prisa de acercarse a un posible peligro hasta que se aseguran que es un error asumible que no les cueste la vida. Y si por algún motivo se equivocan se van tomar su tiempo para buscar una mejor alternativa, a base de analizar su error para que no les cueste su integridad física. Por eso debemos comprender que no entienden nuestro concepto de tiempo como medida además de su necesidad de reposo para adquirir verdaderos aprendizaje.




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